El primer trimestre del embarazo marca el inicio de una etapa llena de cambios físicos y emocionales. Una alimentación adecuada y actividad física supervisada son claves para la salud de la madre y el desarrollo del bebé. 

 -Alimentación y Control del Peso:

Durante este período, es fundamental prestar atención a la calidad de los alimentos y al control del peso. Aunque el aumento de peso en este trimestre suele ser moderado (0.5 a 2 kilos, dependiendo de la mujer), garantizar una dieta equilibrada es crucial. 

 

Nutrientes esenciales:

  – Ácido fólico: Fundamental para prevenir defectos del tubo neural. Se encuentra en espinacas, brócoli, aguacate y cítricos. 

  – Hierro: Previene la anemia y mejora el transporte de oxígeno. Consumir carnes magras, legumbres y espinacas, combinados con vitamina C para mejorar la absorción. 

 – Calcio: Importante para el desarrollo óseo del bebé. Está presente en lácteos, almendras y verduras de hoja verde. 

 – Omega-3: Promueve el desarrollo cerebral y ocular del bebé. Incluye pescados como salmón y semillas de chía o linaza. 

– Evitar alimentos de riesgo: Alimentos crudos (sushi, carnes poco cocidas), embutidos no cocidos, huevos crudos y lácteos no pasteurizados. 

– Porciones adecuadas: No es necesario “comer por dos”. Lo importante es aumentar la calidad nutricional, no la cantidad. 

 

Ejemplo de Menú Diario para el Primer Trimestre:

Este menú orientativo incluye los nutrientes esenciales para el embarazo: 

Desayuno: 

 – Avena cocida con leche semidesnatada, una cucharadita de semillas de chía y rodajas de plátano. 

 – Dos huevos cocidos.

Media mañana: 

 – Un puñado de almendras (20 g) y una manzana.

Almuerzo: 

 – Ensalada de espinacas, zanahoria rallada, nueces, aguacate y aderezo de limón. 

 – Filete de salmón a la plancha con guarnición de quinua y brócoli al vapor.

Merienda: 

 – Yogur natural con una pieza de fruta grande o dos pequeñas

Cena: 

 – Sopa de verduras (calabacín, zanahoria y puerro).  Con una cucharada de aceite de oliva

 – Tortilla de espárragos y una tostada integral. 

 – Una pera como postre o kéfir natural

 – Hidratación: Beber al menos 2 litros de agua al día. 

 

 Evitar el Sedentarismo: La Actividad Física Supervisada

Mantenerse activa durante el embarazo es altamente beneficioso, pero debe realizarse bajo la supervisión de un profesional de la salud.

  • Beneficios: La actividad física moderada puede mejorar la circulación, controlar el aumento de peso, reducir el estrés y preparar el cuerpo para el parto.

  • Opciones recomendadas: Caminar, yoga prenatal o natación, ejercicios de fuerza supervisados son actividades seguras y efectivas.

  • Supervisión profesional: Es importante adaptar el ejercicio según el estado físico de la madre y evitar deportes de alto impacto o riesgo de caídas.

En resumen, una combinación de alimentación balanceada y actividad física controlada asegura un embarazo saludable desde el primer trimestre. ¡Siempre consulta con un especialista para personalizar tus hábitos!